he tomado una decisión. el invierno es rico y hay que disfrutarlo. disfrutar tomarse un tecito rico, encender la estufa y arroparse bien para ver una peli, salir a caminar y sentir el aire fresco entrando a tus pulmones, ver la cordillera nevada por las mañanas, comer sopaipillas de vez en cuando y lo mejor! llevar la ropa a la lavandería para secarla (me carga colgar).
sip, hay que convencerse y llenarse de buenas vibras, poner música suave, prender velitas y aromaterapia y sentir la frescura del invierno en el espíritu. cuando la tengas, esparcirla a todos quienes nos rodean, incluído el ciberespacio, porque la mala onda se pega, se contagia, pero la buena onda también.
empecé yo. a ver quién sigue contándonos que les gusta del invierno, tal vez no tengamos frutillas frescas por montones, pero hay… membrillos!!….