Hace como 3 semanas estoy en medio en un período de autodestrucción total, compuesto por papas fritas, sandwiches varios, chocolates y cuanta cosa puedas imaginar que, sumada a una falta total de ejercicio, harán que mi vida no supere los 30 años.
Todos los días digo “hoy comeré más sanito, sólo una ensaladita” y al momento de comprar la “ensaladita” me da uuuuna laaaaata el sólo hecho de pensar masticar lechuga, que termino comiendo un sandwich. Malo, malo.
Menos hoy, que gracias a mi bro salí a comer…. lechuga.
Si, lechuga. Bueno, no sólo lechuga… y estaba taan rica la ensalaita, que se merece post.
Tenía: lechuga, pollo, aceitunas, berenjenas (
) tomate, yogurt natural, queso parmesano y orégano. Taba riquísima!! La recomiendo. Diez patás a Fast Good. Y más barato.
Por otro lado, me contaron de una hipnoterapeuta, que en una sesión -de 50 lucas- te deja con aversión por mcshit (o lo que tu quieras bloquear de tu mente) y sólo deseando comer pastitos, como el mío de hoy, que no por sanito dejó de ser contundente y delicioso. Qué bacán sería sentir deseos de comer puras verduritas todos los días. No matter what. Aunque ande con la monstruosa, aunque tenga mucha pega, aunque llegue a tarde a casa y sin ganas de cocinar, aunque me inviten a un asado…. creo que la estoy pensando, después de todo, con 2 cenas en Ruby Tuesday’s se paga!