Hay algunos que nacen con el don de ser felices sin importar las circunstancias, esos que siempre miran el lado amable y tienen una sonrisa a flor de labios…. para el resto de nosotros, eso que aprendimos a ser felices o que aun no lo hemos hecho, no están mal estos consejos, para no olvidar o comenzar a practicarlos… porque no es necesario ser pitufo gruñon….
1.- Trabaja por tu felicidad
Ya te lo señalamos. Es una cuestión de actitud. Si te quedas en cama lamentándote por lo que no consigues, ¡nunca lo conseguirás! No te “obsesiones” buscando la felicidad en un solo lugar, situación o persona. Trabaja en ti y tu felicidad. Búscala en todas partes, no te cierres. El cazador quiere conseguir un conejo cazándolo, no comprándolo en el mercado; el buen alpinista quiere llegar a la cumbre con sus propias piernas, no en helicóptero. No debes esperar que la felicidad llegue a tu vida como un regalo, debes luchar por alcanzarla.
2.- Aprovecha las oportunidades
Si te detienes a observar, verás que la vida te propone una serie de oportunidades para ser feliz: Una persona para amar y ser amado o una persona a quien no habíamos notado y que de pronto se transforma en aquella que nos puede comprender o el amigo que está allí para ayudar, escuchar, compartir y disfrutar o una acción generosa que puede dar sentido a nuestra vida… ¡Están por todas partes! Y cada una de esas oportunidades se nos presenta para ser tomada. ¡No la dejes pasar!
3.- Aprende a disfrutar de las cosas simples de la vida
Una conversación agradable al lado de un buen amigo, un momento de silencio y descanso, un trabajo que nos satisfaga y permita desarrollarnos, un hermoso día de sol o de lluvia. En esas situaciones de la vida y la naturaleza es en la que debemos aprender a detenernos a diario y ser lo suficientemente capaces de disfrutarlas porque sí, sin más preámbulos. Es la capacidad de sentir la vida y lo que ella nos permite respirar día tras día.
4.- Descubre en tus capacidades intelectuales un motivo de felicidad
Nuestro intelecto y el trabajo que somos capaces de desarrollar a través de él son la expresión concreta de nuestras capacidades y el aporte que entregamos a la sociedad en la que vivimos. Tener la oportunidad de trabajar, desarrollar así nuestras capacidades y transformarnos en un aporte a nuestra sociedad, es una razón para entregar con entusiasmo, sentir la satisfacción de hacerlo y ser felices a través de ello.
5.- Acéptate reconociendo tu capacidad de mejorar
Es fácil pasarse la vida observando, admirando y deseando las buenas cualidades de las personas que nos rodean. Pero lo importante es ser capaces de mirarnos a nosotros mismos y reconocer nuestras virtudes, potenciándolas y alegrándonos por tenerlas. Así también, es positivo reconocer nuestros defectos y sentir la felicidad de tener las capacidades para superarlos.
6.- Alimenta una actitud positiva hacia los demás
Tenemos que trabajar por evitar conflictos con los demás. Para eso tenemos que desarrollar una actitud positiva frente a ellos, una actitud que nos permita aceptar las diferencias y llegar a acuerdos a través del diálogo y no de la discusión y las “malas palabras”. Así como nosotros pretendemos ser aceptados y respetados, hacerlo por los demás, sin duda los llevará a hacer lo mismo por nosotros, y vivir rodeados de buenas intenciones atrae la felicidad.
7.- Piensa en tus compañeros de vida
La felicidad puede ser aún más concreta y no lo has notado. Dice un viejo proverbio que de las personas a quienes conoces y con quienes compartes tu vida: por lo menos 5 te aman; al menos 15 te quieren de alguna manera; una sonrisa tuya puede traer felicidad a cualquiera de ellas incluso si no te conoce; eres especial y única para muchas personas; hay una posibilidad de que alguien que ni siquiera sabes que existe te ame. ¡Demasiadas razones para sonreír y ser feliz!
8.- Crea ambientes agradables
¿Por qué no?, tal vez nuestra felicidad esté en generar espacios de felicidad para los demás en los cuales nosotros mismos podremos desarrollarnos. El calendario está lleno de fechas para celebrar, entonces, ¿por qué dejarlas pasar? Celebremos la vida, los cumpleaños, aniversarios, días especiales. Organicemos la fiesta y motivemos a los demás a formar parte de ella.
No podemos, no tenemos el derecho de renunciar a ser felices. Si somos capaces de aprender de nosotros, aceptarnos y trabajar por superar nuestros defectos y vivir la felicidad, podremos enseñar nuestra felicidad al mundo y regalarla a los demás demostrándoles que ser felices no consiste en tener una vida fácil, sino en entregarnos mutuamente alegría y apoyo.